Skip to content

Alrededor del fuego

24 June, 2010

Llegado el solsticio de verano se encienden las hogueras donde se queman los malos recuerdos reacios al olvido y se piden deseos para que esas tristes memorias se reduzcan en número y sufrimiento. Alrededor del fuego, soñadores claman su deseo de ver sus propósitos cumplidos y sus penas reducidas a la ceniza que vuela sobre sus cabezas. La noche fue corta pues el día fue largo y mis impías vivencias y mis deseos se fundieron en una inquietante armonía: el olvido bailaba de la mano del deseo de olvidar. Mi vista al cielo, la luna me guiñaba el ojo, mi mente creía que era cierto y las llamas comenzaban a devorar los días sin fin en un proceso continuo de decadencia para que la tristeza rodara calle abajo. La arena que pisaba parecía alisarse pero caí en el error de la persistencia en el caso perdido contraponiendo mi deseo y mis sentimientos y, como es el teléfono móvil quien dictamina siempre sin vestigios de equidad, dictó sentencia y el deseo pareció tornarse primero en ilusión sin fundamento, luego en una sensación tan extraña como indescriptible y, por último, en arrepentimiento. El papel ya se había consumido con mis palabras: olvido, adiós, no más, se acabó, indiferencia, mentiras, por qué, nunca… y, sin embargo, moriría por un siempre. Pero, por favor o por clemencia, que se cumpla mi deseo.

Advertisements
No comments yet

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s